“El Espíritu de Dios sopla donde quiere e impulsa lo que encuentra a su paso. El Espíritu es como un viento, con una fuerza interior cuya presencia se experimenta siempre como amor, que nos renueva y transforma. Entra por la ventana de nuestro corazón y renueva todo lo que toca”

Compartimos imágenes de esta hermosa jornada del viernes 23 de noviembre:

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